En 2022, María Patiño decidió dar un paso importante adquiriendo una vivienda en Fuerteventura, una de las islas más tranquilas y especiales del archipiélago canario. Junto a su pareja, Ricardo Rodríguez, la periodista se hizo con una casa que rápidamente se convirtió en su refugio emocional. Una propiedad por la que habría pagado cerca de 500.000 euros y que, además, le reporta ingresos gracias a su alquiler vacacional.
Las islas Canarias representan uno de los destinos vacacionales más codiciados tanto por españoles como por extranjeros. Su clima privilegiado durante todo el año y sus impresionantes paisajes naturales convierten este archipiélago en un auténtico edén para quienes buscan escapar del bullicio de la capital. Pero, ¿qué tiene esta isla para haber enamorado por completo a María Patiño? ¿Cómo es el rincón en el que ha decidido asentarse y desconectar del ruido mediático?

Así es la villa en la que María Patiño se ha gastado medio millón de euros
María Patiño ha revelado en varias ocasiones que ha encontrado en Fuerteventura algo más que un destino de vacaciones. Había descubierto su lugar en el mundo, donde, tras una intensa negociación, se hizo con su casa ideal: un chalet de 229 m² en Corralejo, al norte de la isla.
La propiedad, que fue bautizada por ella misma como Villa Corralejo Bay, está ubicada a escasos pasos de Playa de Corralejo Viejo. De hecho, ella misma contó que en marzo de 2022 una historia sobre su compra que siempre recordará.
“Estaba buscando una casa y vi una muy grande con el cartel de ‘Se vende’. Fuimos a verla y nada más entrar me puse a llorar, pero le dije al señor que no podía pagar lo que él pedía. Así que me fui, y a los cinco minutos me llamó para preguntarme cuánto estaría dispuesta a dar. Le dije esto y al día siguiente firmamos el contrato”, relató María.
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La vivienda, distribuida en dos plantas, cuenta con tres dormitorios, dos baños, varias terrazas y un espacio exterior. Diseñada con una decoración minimalista y serena, destacan los tonos blancos en paredes y cocina, combinados con acentos en verde menta y mostaza en estancias como los dormitorios y el salón. La madera está presente en puertas, ventanas y muebles, aporta calidez, mientras que, las lámparas de mimbre y los detalles playeros refuerzan la atmósfera costera.
“Desde que perdí a mis padres, tomé la decisión de vivir el presente y no planificar el futuro. Llegaste tú, Fuerteventura y me enamoraste. Somos muy parecidas, salvajes, solitarias y universales, ya me perteneces de por vida”, declaró María en redes sociales tras formalizar la compra.








