Antonia San Juan llevaba un tiempo alejada del foco mediático, pero en las últimas horas ha reaparecido. Ella, que dio vida a Estela Reynolds en LQSA, donde tuvo un romance con el personaje de José Luis Gil, ha acudido a dar el último adiós a Marisa Paredes. Lo ha hecho entre lágrimas y dejando claro que la pérdida de la actriz ha sido para ella un enorme varapalo, porque eran amigas.
Antonia San Juan ha reconocido abiertamente el dolor que está sufriendo por este inesperado fallecimiento. De ahí que se la ha visto como nunca en los medios, totalmente rota.

Antonia San Juan, que tuvo un affaire con el personaje de José Luis Gil en LQSA, vuelve al foco mediático
El mundo del cine español está de luto por la pérdida de Marisa Paredes, fallecida a los 78 años. Antonia San Juan, quien compartió pantalla con ella en películas emblemáticas como Todo sobre mi madre, ha acudido al tanatorio para darle el último adiós. A su llegada, la actriz no ha podido contener las lágrimas, reflejando el profundo dolor que siente por la partida de aquella.
En declaraciones a la prensa, San Juan, que hace tiempo estaba alejada de los medios, ha dicho: “Marisa fue mi amiga, mi mentora. Para mí, ha sido un palo. No puedo decir nada más”.
Además, ha revelado que mantenían una comunicación constante: “Hablábamos mucho por WhatsApp”. Estas palabras han evidenciado la estrecha relación que tenían, más allá de lo profesional. Y tras las mismas, la canaria se ha marchado con la voz entrecortada y a punto de romperse.

Marisa Paredes, una de las figuras más emblemáticas del cine y teatro español, ha dejado una huella imborrable en la industria. Con una carrera extensa, trabajó con directores de renombre y participó en películas que se convirtieron en referentes del cine mundial. Su colaboración con Pedro Almodóvar, en títulos como Tacones lejanos, la consolidó como una musa del cineasta manchego.







