Hoy es un día histórico y profundamente simbólico para la Iglesia católica: el Papa León XIV celebra su misa de entronización, marcando oficialmente el inicio de su pontificado. Se trata de una ceremonia majestuosa, cargada de tradición, a la que asisten jefes de Estado, líderes religiosos y representantes de todo el mundo. Pero entre todas las figuras presentes, hay una que ha acaparado especialmente la atención de los asistentes y medios internacionales: la reina Letizia de España.
Acompañada por el rey Felipe VI, Letizia acudirá al solemne acto, celebrado en la Plaza de San Pedro, demostrando así el profundo compromiso de la Casa Real con la fe católica. A pesar de tener su agenda despejada este domingo, Felipe y Letizia decidieron reservar esta fecha para participar en uno de los momentos más trascendentales de la Iglesia. Esto ha sido interpretado como un gesto de cercanía y respeto hacia la institución vaticana y el nuevo pontífice.

Lo que ha sorprendido a todos ha sido la posibilidad de que doña Letizia haga uso por primera vez en una misa de inicio de pontificado del denominado “privilegio de blanco”. Este protocolo especial está reservado exclusivamente para un grupo muy selecto de mujeres en todo el mundo, solo seis en total. Y consiste en la posibilidad de vestir completamente de blanco, con mantilla y vestido del mismo color, durante audiencias privadas con el Papa y misas de especial relevancia.
La reina Letizia podrá vestir de blanco en la ceremonia del Papa León XIV
Letizia, que ya asistió a la misa inaugural del Papa Francisco en 2013 como princesa de Asturias, no pudo entonces ejercer este derecho y tuvo que vestir de riguroso luto. Como exige la etiqueta vaticana para quienes no cuentan con este privilegio.







