La familia Grimaldi ha vuelto a captar todas las miradas por su estilo cada vez más coordinado. En los últimos meses, la princesa Charlene ha dejado claro que la moda puede ser también una herramienta para reforzar la imagen de unidad familiar.
Y en su último viaje institucional por tierras francesas, ha quedado en evidencia que el mensaje va mucho más allá de la estética. Durante su estancia en Bretaña y Normandía, la princesa consorte de Mónaco apareció acompañada de su marido, el príncipe Alberto, y de sus hijos.
Fue precisamente una imagen compartida por la prensa local la que desató comentarios por el cuidado estilismo de todos los miembros del clan. Especialmente el de Charlene y su hija, que parecen haber convertido los conjuntos coordinados en una de sus señas de identidad.
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Charlene de Mónaco ya no lo oculta: la foto de la que todos hablan
En esta ocasión, madre e hija se decantaron por un estilo otoñal elegante y sobrio, con tonos cálidos y cortes clásicos. Charlene apostó por un conjunto de cuadros con aires británicos, perfectamente combinado con accesorios de lujo y un bolso estructurado en piel.
Gabriella, por su parte, lució una versión adaptada a su edad, con tejidos similares y una paleta de colores complementaria. No es la primera vez que la princesa elige vestir a juego con su hija en actos públicos, pero esta vez el efecto ha sido aún más llamativo.






