Melani Olivares, la inolvidable Paz Bermejo de la serie Aída, ha dado un giro inesperado a su historia pública. Tras años de ser uno de los rostros más queridos de la televisión española, la actriz ha compartido uno de los episodios más duros y transformadores de su vida personal. Lo ha hecho en el programa Madres, desde el corazón, en Mitele Plus, donde concedió una entrevista emocional y reveladora con Cruz Sánchez de Lara.
A través de sus palabras, Melani desvela un camino de luces y sombras que muchos desconocían. Más allá de la comedia y la fama, su vida ha estado marcada por un trauma que cambió su manera de ver el mundo. ¿Cómo es la Melani Olivares de la actualidad?

Melani Olivera revela el trauma que tuvo tras triunfar en Aída
Melani Olivares saltó al estrellato en 2005 con su papel en Aída, una serie que rápidamente se convirtió en fenómeno de masas. Interpretando a Paz, la carismática prostituta del ficticio barrio de Esperanza Sur, conquistó al público con su naturalidad, ternura y fuerza.
La actriz se mantuvo en el elenco principal hasta el final de la serie en 2014. Pero ese periodo de esplendor televisivo no marcó el final de su carrera, sino el inicio de una evolución constante, tanto en lo artístico como en lo personal.
En su entrevista en Madres, desde el corazón, Melani Olivares expone con sinceridad los baches que ha tenido que superar. "Yo acabé Aída y no paré de trabajar hasta la pandemia. Ahí empecé un poco en declive, no estaba bien física ni emocionalmente", confesó sin rodeos.
Ese parón coincidió con una etapa de fuerte introspección. "Remonté y otra vez me ha vuelto a pasar el año pasado. Después de dos series seguidas, otra vez parón, pero ya he vuelto", añadió, dejando entrever su tenacidad ante los altibajos de la industria.

Sin embargo, su testimonio más impactante llegó al hablar de su experiencia como madre. "He sido madre de mi madre", declaró Melani Olivares con una mezcla de dureza y ternura. Estas palabras resumen una infancia complicada, donde se vio obligada a adoptar roles que no le correspondían.
Su relato se vuelve aún más íntimo al hablar de uno de los episodios más delicados de su juventud. "Tuve mucho dolor, pero también un alivio", confesó sobre el aborto que vivió con tan solo veinte años. Lejos de dramatizar, Olivares se muestra serena, madura y valiente al narrar un episodio que, aunque doloroso, forma parte de su camino hacia la mujer que es hoy.








