
Carlos III da un jarro de agua fría al príncipe Harry tras su ingreso en el hospital
El rey fue hospitalizado por los efectos secundarios de su tratamiento contra el cáncer hace tan solo unos días
La salud del rey Carlos III vuelve a generar preocupación en Reino Unido. Su ingreso hospitalario el pasado jueves, 27 de marzo, ha avivado el foco mediático. Esta vez, además, con un matiz especialmente personal que involucra al príncipe Harry.
Hace unos días, el Palacio de Buckingham emitía un comunicado. En él, confirmaban que el monarca había sido ingresado por efectos secundarios de su tratamiento contra el cáncer. Una noticia que, aunque tranquilizadora por su rápida evolución, no dejó indiferente a nadie.

Así se enteró el príncipe Harry del ingreso hospitalario de Carlos III
Carlos III fue atendido en la London Clinic. Tras permanecer en observación durante unas horas, recibió el alta. Pocas horas después, fue visto saliendo en coche desde Clarence House, su residencia oficial en Londres.
Ante esta situación, el rey Carlos III ha decidido retirarse unos días. Según ha salido publicado en la prensa británica, se ha trasladado a su casa de campo en Highgrove, ubicada en Gloucestershire. Allí continuará con su recuperación y descanso, alejado del ajetreo real.
Pero mientras el monarca se centra en su salud, otro asunto ha copado la atención. Se trata de la forma en la que su hijo menor, el príncipe Harry, se enteró del ingreso. Una noticia que, según Daily Mail, conoció al mismo tiempo que el resto del mundo porque se enteró por la prensa.

Al parecer, desde Buckingham no consideraron necesario comunicárselo personalmente. La prensa británica apunta que no quisieron alarmarlo. Ya que el príncipe Harry reside actualmente en Estados Unidos, a miles de kilómetros de distancia.
Este hecho ha sido calificado por muchos como un gesto frío. Especialmente teniendo en cuenta la delicada relación entre Harry y el resto de la familia real. El distanciamiento parece haberse hecho todavía más evidente.
El fugaz ingreso del rey Carlos III ha supuesto un nuevo golpe para el duque de Sussex. Según fuentes cercanas, la situación ha afectado profundamente a Harry. Su desconexión familiar ha quedado más expuesta que nunca.
La última vez que padre e hijo se vieron fue en febrero del año pasado. Un encuentro que tuvo lugar tras hacerse público el diagnóstico de cáncer del rey. Aquella reunión fue breve, y Carlos III partió solo a Sandringham tras la visita.

Tampoco ha habido avances con el príncipe Guillermo. Ambos hermanos coincidieron en el funeral de su tío Robert Fellowes. Pero según la prensa británica, ni siquiera se dirigieron la palabra.
Esta nueva omisión por parte del Palacio ahonda aún más la grieta. El gesto de no informar directamente a Harry ha sido interpretado como un nuevo desaire. Uno más en una cadena de tensiones que no cesan.
El rey continúa con su agenda de recuperación. Mientras tanto, el hijo menor del monarca permanece al margen de las decisiones familiares. Un escenario que evidencia el complejo vínculo entre padre e hijo.
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