En Windsor, el Domingo de Pascua dejó imágenes que no todos esperaban. La realeza británica, reunida para una de sus citas más tradicionales, mostró rostros serios y gestos de preocupación. Algunos movimientos discretos no pasaron inadvertidos entre los asistentes.
Entre los presentes, una de las figuras más queridas causó inquietud y preocupación. La vida en la familia real británica se mueve entre el protocolo y las emociones más profundas y cualquier cambio, activa las alarmas. Poco después, se empezaron a conocer detalles sobre los verdaderos motivos.

Una caída que preocupa a todos
Según reveló el Daily Mail, la princesa Ana sufrió una contusión en la pierna tras un incidente en Gatcombe Park. Este accidente ocurrió pocos días antes de su aparición en Windsor. "Como siempre, ella sigue adelante sin alboroto ni fanfarria", declaró una fuente cercana.
Durante la misa, Ana caminaba con dificultad y se apoyaba en un paraguas para desplazarse. Su salida rápida del templo, sin intercambiar saludos, no pasó inadvertida para nadie. Aunque Buckingham no se pronunció de inmediato, el entorno de Ana dejó filtrar detalles.
La lesión revive recuerdos de su ingreso hospitalario en junio de 2024 tras una conmoción cerebral. Aquel incidente también tuvo lugar en Gatcombe Park, su querida finca en Gloucestershire. En ese momento, Buckingham informó que su recuperación sería completa y rápida.






