La última hora de Vodafone ha dejado en alerta a muchos. En octubre, la operadora registró una pérdida de 100.000 líneas móviles, lo que hizo pensar en una fuga masiva de clientes. Sin embargo, tras un análisis más detallado, se descubrió que la razón principal de esta caída no fue una pérdida de confianza o descontento generalizado.
Se trataba de un proceso de migración de usuarios de Finetwork, un operador móvil virtual (OMV). Y es que ha pasado de ser revendedor a tener una estructura completa de operador. Esta transición ha provocado una distorsión temporal en las cifras de portabilidad y abonados.
¿Qué ocurrió con los 100.000 contratos perdidos por Vodafone?
El dato sorprendente de la pérdida de 100.000 líneas móviles de Vodafone en octubre inicialmente alarmó a la industria. Las cifras parecían indicar que los usuarios de la compañía estaban abandonando el servicio de manera masiva. Sin embargo, tras una investigación más profunda, se descubrió que 60.000 de esas líneas no pertenecían a Vodafone, sino a Finetwork.

Decidió dejar de ser un revendedor de servicios para convertirse en un operador móvil virtual completo. Esto significa que ahora tiene la capacidad de emitir sus propias tarjetas SIM, gestionar su roaming, ofrecer portabilidad y asignar numeración propia.
Por lo tanto, de esos 100.000 contratos perdidos, 60.000 fueron usuarios que migraron de Vodafone a Finetwork. Esto es debido a la nueva condición de la compañía como OMV.








