La Unió pide ayudas como las de 2024 y reparar los accesos, con pérdidas que serán «muy superiores»
La Unió estima, en una primera valoración, que las lluvias torrenciales registradas entre el 17 y el 19 de octubre por la dana Adam han afectado a unas 9.000 hectáreas de cultivo y han provocado pérdidas directas de alrededor de 21 millones de euros. El daño se concentra sobre todo en la Safor, en Valencia, y en la Marina Alta, en Alicante.
Cítricos, aguacate y caqui, entre los más dañados
Los cultivos más perjudicados son, sobre todo, los cítricos, pero también el aguacate, el caqui, las hortalizas y la uva de mesa, según el comunicado de la organización. Las cifras son provisionales y solo recogen cultivos, ya que algunos daños únicamente podrán determinarse cuando se pueda acceder a todas las parcelas. La Unió advierte de que la cuantificación será «muy superior» por los «graves daños» en caminos, márgenes de obra y sistemas de riego.
Accesos cortados en plena campaña
Las zonas afectadas están en plena recolección de cítricos y al inicio de la del aguacate, pero el deterioro de caminos y accesos impide en algunas áreas entrar con personal, maquinaria y vehículos para recoger la fruta. El secretario general, Carles Peris, ha destacado que reparar los accesos «no puede esperar a que termine la evaluación de todos los daños». «Estamos en campaña», ha añadido, y cada día que una parcela sigue inaccesible puede suponer más pérdidas para quien ya ha asumido los costes de producir la cosecha.
Un paquete extraordinario de ayudas
La organización ha pedido por escrito al Ministerio y a la Conselleria de Agricultura un paquete extraordinario para las explotaciones agrícolas y ganaderas. Reclama instrumentos semejantes a los habilitados tras la dana del 29 de octubre de 2024 y adaptados a las necesidades actuales. Aclara que, «salvando las distancias y sin equiparar la dimensión ni consecuencias de ambas emergencias», aquellos mecanismos sirven de «referencia». Pide actuaciones «urgentes y coordinadas» entre ambas administraciones y soluciones provisionales si la reparación definitiva no puede hacerse de inmediato.
El paquete incluye ayudas directas para sostener la renta y compensar las pérdidas de producción e ingresos. También pide cubrir la reparación de tierras, drenajes, riego, invernaderos y maquinaria, la replantación de los árboles muertos, los daños en explotaciones ganaderas y apícolas y las infraestructuras de las comunidades de regantes.
Evaluación urgente sobre el terreno
Peris pide «una respuesta proporcionada a los daños», con recursos suficientes y ayudas a tiempo, para que las pérdidas no acaben provocando el abandono de explotaciones viables. La Unió solicita una evaluación «urgente» sobre el terreno en las próximas semanas. A los efectos inmediatos pueden sumarse asfixia radicular, podredumbres, caída de frutos y pérdida de calidad comercial que aún no se ven. Reclama además ayudas de concesión directa, presupuesto suficiente y ampliable, anticipos y trámites simplificados.
Con la campaña en marcha y parcelas todavía inaccesibles, la organización insiste en que lo primero es abrir los caminos y que las ayudas lleguen antes de que las pérdidas de esta cosecha se conviertan en abandono de explotaciones.