Miles de clientes de Orange se han llevado un gran susto al revisar la letra pequeña de sus contratos. Aunque la compañía promete que cambiar de tarifa dentro de su oferta es algo sencillo y sin coste alguno, no todo es tan claro como parece. Un vistazo más detallado a las condiciones ha revelado que existen ciertas restricciones que pueden llevar a penalizaciones
Una de las ventajas que muchos usuarios aprecian es la posibilidad de cambiar de tarifa dentro de la misma compañía sin tener que pagar por ello. Siempre y cuando no haya compromiso de permanencia o si no se han realizado varios cambios dentro de un mismo ciclo de facturación. Sin embargo, la sorpresa llega cuando los clientes no cumplen con estas condiciones, lo que puede resultar en un coste inesperado.
Por lo tanto, antes de hacer cualquier cambio, es esencial entender los detalles del contrato. En el caso de haber contratado una tarifa con compromiso de permanencia, cambiarla antes de que termine el período acordado podría implicar una penalización. En este caso, si decides pasarte a una tarifa más barata antes de que finalice el compromiso, Orange cobrará una penalización.

Esta penalización está pensada para cubrir los costos que la compañía podría haber perdido por haberte ofrecido un precio reducido en su momento.







