Con la llegada de la Semana Santa y la Pascua, miles de personas se desplazan a los espacios naturales de la Comunitat Valenciana en busca de ocio y desconexión. Sin embargo, este aumento de visitantes trae consigo un riesgo añadido: el incremento de incendios forestales. Para hacer frente a esta situación, la Generalitat Valenciana ha activado el dispositivo extraordinario Stop al Foc 2026, una campaña que combina prevención, vigilancia y respuesta rápida ante emergencias.
El operativo moviliza a 1.693 profesionales distribuidos por todo el territorio: 724 en la provincia de Valencia, 470 en Castellón y 434 en Alicante, además de 65 efectivos de coordinación autonómica. En el despliegue participan bomberos forestales, agentes medioambientales, unidades de vigilancia, consorcios provinciales y técnicos especializados, todos ellos preparados para actuar ante cualquier incidente.
Un amplio dispositivo para proteger los montes
El plan incluye recursos terrestres y aéreos que refuerzan la seguridad en los días de mayor afluencia. Entre las medidas destacan 56 unidades de bomberos forestales, 45 autobombas y seis unidades helitransportadas. Además, se mantienen activos 42 observatorios forestales —10 de ellos con vigilancia permanente— y se han intensificado los vuelos de reconocimiento en zonas de alto riesgo.
El servicio de emergencias 112 también ha sido reforzado en fechas clave, mientras que la Policía de la Generalitat incrementa la vigilancia en áreas recreativas y parques naturales. Todo ello responde a un objetivo claro: anticiparse a los incendios y minimizar su impacto.
La mayoría de incendios, provocados por el ser humano
Uno de los datos más preocupantes que subraya la campaña es el origen de los incendios. Según las estadísticas del periodo 2015-2024, más de dos tercios de los fuegos tienen causas humanas. Entre ellas destacan los incendios intencionados (37,9%) y las negligencias o accidentes (30%).







