Tras una noche de lluvia constante a los pies de los Picos de Europa, amanecimos en Cabañes. Desde allí emprendimos el peregrinaje por la senda del Camino Lebaniego hacia el Monasterio de Santo Toribio.
Donde culminamos nuestro andar iniciado unos días atrás en San Vicente de la Barquera. En esta etapa, el Mar Cantábrico nos escoltó hasta que nos adentramos en la Cantabria profunda.
La tercera etapa del Camino Lebaniego, que va desde Cabañes hasta Santo Toribio de Liébana, es sencilla aunque implica recorrer unos kilómetros adicionales. Salimos sobre las 7 de la mañana y, para salir de Cabañes, hay dos opciones. Seguir la carretera que desciende directamente hasta Pendes o atravesar un pequeño bosque antes de subir hasta Pendes.
Ambos caminos están señalizados con las indicaciones del Camino Lebaniego, así que depende de vosotros cómo lo hagáis. La carretera tiene menos desnivel positivo, lo cual puede ser una ventaja si estáis ya muy cansados de las etapas anteriores.

Recorrido desde Cabañes hasta Potes
Desde Pendes, descendemos directamente a Tama por una pista con bastante pendiente, que puede ser resbaladiza si ha llovido. Al llegar a Tama, tomamos la carretera general para llegar a Potes y después subir hasta Santo Toribio de Liébana. La última subida, aunque por carretera, son 2 km con una pendiente pronunciada.
En total, tardamos unas 3 horas y 30 minutos en recorrer 14 km con 340 metros de desnivel acumulado. Es una ruta sencilla, con una fuerte bajada al principio y los últimos kilómetros por carretera.
Paradas y Atractivos en el Camino Lebaniego
Si decidimos pernoctar en Cabañes, podemos dirigirnos hacia el habario y Pendes, donde podemos degustar y comprar los típicos quesucos de Liébana. Dejando Pendes atrás, descendemos hasta la ermita de San Francisco, que nos conduce a Tama.
En Tama, destaca su iglesia con restos románicos. Además, merece la pena retroceder 1.500 metros para visitar el Centro de Interpretación de los Picos de Europa. Al volver hacia Potes, podemos evitar la carretera tomando el camino de Campañana, un paseo paralelo que termina en el centro de la villa, conocida por su arquitectura.
Potes y el Monasterio de Santo Toribio
El albergue de Potes está gestionado por el Centro de Estudios Lebaniegos, ubicado en la antigua iglesia gótica de San Vicente. Desde allí, se puede ver la impresionante Torre del Infantado, el edificio más simbólico de Potes y uno de los más destacados de Cantabria.
Esta torre, una casa-torre del siglo XV, perteneció a Orejón de la Lama y, posteriormente, al marqués de Santillana y duque del Infantado. Cumplía funciones militares y preside el casco antiguo, declarado Conjunto Histórico-Artístico.
Es un buen punto de partida para visitar otros lugares de interés, como los puentes. Las casas blasonadas y el empedrado romano del casco antiguo, zona de vinos, tapas y numerosos restaurantes que ofrecen el plato típico, el cocido lebaniego.
Desde Potes, partimos hacia el Monasterio de Santo Toribio (4.2 km) para venerar el Lignum Crucis. El monasterio, de los siglos XIII y XVIII, de estilo gótico clásico y barroco, alberga la Puerta del Perdón, del siglo XV, que el Vaticano abre cada año Santo Lebaniego.









