La región encabeza el aumento de sanciones en España tras imponer un 62% más de castigos en 2025, un radar de Paterna, el segundo que más multó de España, "cazó" solo él a más de 90.000 conductores
La Comunitat batió el récord histórico de multas impuestas a los conductores que circularon por las carreteras valencianas el año pasado con casi 940.000 sanciones. Este registro, que supone un incremento de 360.000 con respecto a las cifras de 2024, demuestra que la región ha sido la que ha experimentado un mayor crecimiento porcentual en el número de denuncias por infringir la seguridad vial en toda España.
Un simple vistazo al anuario estadístico de la Dirección General de Tráfico (DGT) entre los años 2024 y 2025 sirve para darse cuenta de la subida exponencial en la cantidad de multas impuestas en las carreteras valencianas. Para prueba un botón: si en España la proporción de sanciones por comprometer o vulnerar la seguridad vial ha crecido un 12,81%, tras pasar de 5,4 millones a 6,1, en la Comunitat esta subida se ha disparado hasta el 61,7%, al haber ascendido de 581.044 a 939.573. Cabe recordar que en este tipo de comparativas no se tienen en cuenta las cifras de Cataluña y País Vasco al tener delegadas las competencias en materia de tráfico.
Cabe apuntar que los dos radares fijos que más multas impusieron en toda España a lo largo de 2025 están instalados en la Comunitat. El controlador de velocidad situado en el bypass a su paso por Paterna, concretamente en el kilómetro 326 de la A-7, en la zona de La Cañada, 'cazó' el año pasado a 90.766 infractores al volante que superaban los 120 kilómetros por hora establecidos en este punto de la autovía en dirección sur. Para dimensionar la elevada cantidad de denuncias interpuestas por este dispositivo, basta con comparar sus cifras con las del segundo más sancionador del país, sito en Torrevieja: que no superó las 73.000. No es casualidad pues que entre los 25 primeros puestos de radares con mayor cantidad de denuncias a nivel nacional haya siete 'representantes valencianos'.
Este aumento de las sanciones por infracciones de tráfico trae consigo una derivada en forma de ascenso relevante también en materia recaudatoria. De hecho, este incremento de los ingresos estuvo próximo a los 600 millones en el conjunto de España. Por su parte, en la Comunitat, el crecimiento en las denuncias hizo que se superaran los 80 millones de euros para las arcas públicas, lo que supuso una subida de casi 19 millones más con respecto a los dígitos del 2024. En este apartado se incluyen tanto las multas de los radares fijos y móviles como el resto de penalizaciones por diversos controles.
La media de multas diarias es otro indicador que atestigua la subida y, como es lógico, también fue al alza en 2025 como consecuencia del incremento en la cuantía total. Si en 2024 el número de denuncias por jornada era de 1.592, el año pasado se elevó hasta las 2.574. Es decir, casi un millar de sanciones más al día. En el desglose por provincias, la que más reportó fue Valencia, con 468.121, seguida de Alicante, con 339.000, y, por último, Castellón, con 132.452.
Ante este gran crecimiento en la cantidad de penalizaciones impuestas en las carreteras valencianas, LAS PROVINCIAS contactó con la DGT para conocer los motivos que estaban detrás de esta fuerte subida sin haber obtenido una respuesta satisfactoria sobre si, por ejemplo, se habían multiplicado los controles o si los datos tan elevados se debían a que los conductores que circularon en 2025 por las vías de la región habían infringido más veces la normativa de seguridad vial y, por ello, habían sido multados más veces.
El organismo dependiente del Gobierno de España, que en apenas un año ha multiplicado por más de 1,6 la recaudación que obtiene de los conductores valencianos, opta así por el silencio ante un aumento que llama la atención incluso a nivel nacional: mientras el conjunto de España crece un 12,81% en sanciones, la Comunitat casi quintuplica ese porcentaje sin que la DGT haya explicado a este diario si detrás de la cifra hay más vigilancia, más recaudación o simplemente una gestión que no está dispuesta a dar cuentas de sus propios datos.