Orange ha dado un paso inesperado al lanzarse al mercado energético. Ofrecerá a partir de ahora servicios de luz y gas bajo su propia marca. Esta nueva aventura forma parte de la estrategia del grupo MasOrange, que ya cuenta con varias comercializadoras eléctricas.
El objetivo es atraer a más de 600.000 clientes en los próximos años. Esto le permitiría posicionarse como la segunda mayor comercializadora energética del país, justo detrás de Repsol.

Orange quiere captar clientes de otras compañías
La oferta de Orange no está limitada a sus clientes actuales. Cualquier usuario, independientemente de su operador, podrá contratar sus servicios de energía. Sin embargo, la compañía aprovechará su base de clientes existente, ofreciendo atractivos descuentos para aquellos que combinen sus tarifas de telecomunicaciones con las nuevas tarifas energéticas.
Por ejemplo, los clientes que unan sus servicios de telefonía o internet con una tarifa de luz pueden ahorrar un 15% en su factura eléctrica. Las tarifas de luz de Orange tendrán un precio fijo de 0,11 euros por kilovatio hora.







