Pedir una hipoteca es un paso importante para muchas personas que desean comprar una vivienda. Sin embargo, no todos son elegibles para obtener este tipo de préstamo, especialmente cuando se trata de la edad del solicitante. Los bancos imponen una serie de límites que debes conocer si estás pensando en financiar la compra de una casa a través de una hipoteca.
Suelen fijar un tope máximo de edad para el final del plazo de la hipoteca. Generalmente se sitúa en los 75 años. Esto significa que si una persona quiere solicitar una hipoteca a los 60, lo más probable es que solo le concedan 15 años para pagarla.
En algunos casos excepcionales, este límite puede extenderse hasta los 80 años. Pero dependerá de la política interna del banco y del perfil del solicitante.

¿Por qué los bancos limitan la edad para las hipotecas?
Las entidades financieras tienen en cuenta varios factores a la hora de limitar la edad para conceder una hipoteca. El principal motivo es el riesgo asociado con la capacidad de pago a medida que una persona envejece. A medida que se avanza en edad, se reduce la capacidad de generar ingresos, especialmente si se trata de personas jubiladas con una pensión.








