Este invierno en España está resultando bastante peculiar. Aunque hemos tenido algunos episodios de frío y rachas de nevadas importantes, no se puede decir que la dinámica habitual de estos meses haya sido la de un invierno riguroso.
Al contrario, la tónica predominante ha sido la de temperaturas suaves. Sin grandes desplomes térmicos ni episodios de frío extremo que muestren la cara más dura de esta estación.

La sensación general es que este invierno ha sido más cálido de lo habitual. Esto ha llevado a que surjan dudas entre quienes se preguntan si todavía podemos esperar una irrupción invernal severa. Una ola de frío que llegue de golpe para recordar que el invierno aún no ha terminado.
Los expertos de Meteored han analizado la situación y han dado respuesta a esta cuestión. Samuel Biener tiene una respuesta bastante clara, pero antes debemos saber qué se considera una ola de frío.
¿Por qué no hemos tenido ninguna ola de frío este invierno?
Antes de analizar qué puede ocurrir en lo que queda de invierno, es importante aclarar qué se considera exactamente una ola de frío. Muchas veces se confunde el frío propio de la estación con un episodio realmente extremo.
Según la definición de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), en España se considera una ola de frío cuando se cumplen tres requisitos fundamentales:








