El Consell ha aprobado este viernes el decreto ley de movilidad de la Comunitat Valenciana. La nueva norma permite a los VTC realizar transporte urbano, establece un régimen sancionador con multas de hasta 6.000 euros para las infracciones más graves y amplía el número máximo de autorizaciones que puede acumular una misma persona física.
El vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y la Recuperación, Vicente Martínez Mus, presentó el decreto junto al Consell y lo definió como un texto "equilibrado y realista" que "prima el interés general". Según Martínez Mus, era "imposible satisfacer el cien por cien" de las reivindicaciones del sector porque eran "incompatibles" entre sí.
La norma introduce tres cambios relevantes en el sector del transporte de viajeros. Primero, habilita a los VTC para operar en el ámbito urbano, una actividad hasta ahora reservada al taxi. Segundo, fija sanciones económicas de hasta 6.000 euros para las infracciones muy graves y contempla la suspensión temporal de autorizaciones durante un máximo de dos años. Tercero, amplía el número máximo de autorizaciones que una misma persona física puede ostentar, lo que abre la puerta a una mayor concentración empresarial en el sector.
Martínez Mus subrayó que la nueva normativa "garantiza un mejor servicio, da más seguridad jurídica y asegura una movilidad moderna adaptada a la realidad actual de la Comunitat Valenciana".
El decreto llega en un contexto de tensión histórica entre los colectivos de taxi y las plataformas VTC, que han mantenido posiciones irreconciliables sobre el reparto del mercado urbano. El Consell opta por una fórmula que reconoce el espacio de los VTC en ciudad sin eliminar las garantías del sector del taxi.