Vodafone vuelve a ser protagonista en el panorama empresarial español, y esta vez lo hace con una noticia que pocos esperaban. Todo parecía estar en calma, pero la compañía ha dado señales claras de que está preparando un movimiento importante. La sorpresa ha sido grande para muchos, especialmente para quienes siguen de cerca la evolución de la operadora y, en particular, para sus accionistas.
Y es que lo que se viene podría cambiar la forma en que la empresa recompensa la confianza de quienes han apostado por ella. Después de una etapa de transformación, Vodafone España está atravesando uno de sus mejores momentos en los últimos años.
La mejora en áreas clave como la atención al cliente, el crecimiento de usuarios y el impulso de nuevas ofertas han reforzado la posición de la operadora. Pero detrás de este buen rendimiento también hay decisiones estratégicas que están dando sus frutos. Es el caso de la venta parcial de su empresa de fibra conjunta con MasOrange, conocida como Surf.

El paso definitivo que da Vodafone
Hace apenas unos días se dio a conocer que Vodafone y MasOrange ya han seleccionado al nuevo socio. Y pasará a formar parte de esta gran infraestructura de fibra óptica. Se trata del fondo soberano de Singapur, GIC, que se ha quedado con el 25% de Surf.
Esta operación ha supuesto para Vodafone España la entrada de 1.400 millones de euros, mientras que MasOrange ha recibido 3.200 millones. Es una cifra muy importante que aporta un gran margen de maniobra a la compañía.








