En época de promociones y descuentos, muchas personas se ven atraídas por las ofertas de grandes compañías como Movistar y Vodafone. Estas promociones suelen incluir no solo rebajas en tarifas de fibra y móvil, sino también dispositivos como móviles, tablets o smartwatches a precios aparentemente económicos. Sin embargo, es crucial leer la letra pequeña, ya que estas ofertas esconden condiciones que pueden comprometer al cliente durante largos periodos.
Uno de los aspectos que suelen pasar desapercibidos es que muchas compras de dispositivos financiados están vinculadas a periodos largos de pago. Según un informe reciente de Kelisto, Movistar lidera con los plazos de financiación más extensos del mercado, llegando hasta los 48 meses. Esto significa que, al adquirir un móvil con esta compañía, el cliente se compromete prácticamente a cuatro años de pagos mensuales.
Por otro lado, Vodafone ofrece periodos de financiación de hasta 36 meses. Mientras que Orange también entra en la ecuación con un máximo de 30 meses.

Estos largos plazos de financiación implican que, en caso de querer cambiar de operador o cancelar el contrato antes de tiempo, el cliente deberá pagar el importe total pendiente del dispositivo. Esto supone una atadura directa al contrato de conectividad con la compañía, lo que equivale, en la práctica, a una permanencia prolongada.
Lo que deben saber los clientes
La estrategia de ofrecer dispositivos a precios bajos o incluso gratis es una manera efectiva de fidelizar a los clientes. Sin embargo, muchos usuarios no tienen en cuenta que estas promociones están diseñadas para garantizar que permanezcan ligados a la compañía durante años. En algunos casos, el coste final del dispositivo puede ser mayor que si se comprara directamente al contado.
Por ejemplo, un móvil que se oferta a 20 euros al mes durante 48 meses en Movistar termina costando 960 euros. Esto sin considerar posibles penalizaciones en caso de cancelar el contrato antes de finalizar el plazo. Es importante que los clientes hagan cálculos y evalúen si realmente les conviene financiar el dispositivo a través del operador o adquirirlo de forma independiente.







