Los impagos en facturas de servicios de telecomunicaciones suelen generar incertidumbre entre los usuarios. Sin embargo, tanto Movistar, Orange como Vodafone están obligados a conceder un tiempo de cortesía antes de cortar la línea telefónica. Lo que otorga cierto alivio a quienes enfrentan problemas para pagar a tiempo.
Este periodo suele ser de un mes desde que se emite la facturación. Por lo tanto, concede a los usuarios un margen para solucionar la incidencia sin que su servicio sea interrumpido de inmediato.

Movistar, Orange y Vodafone dejan en torno al mes
La telefonía fija es un servicio básico al que todos los ciudadanos deben tener acceso, como aclara la Oficina de Atención al Usuario de Telecomunicaciones. Esta normativa establece que para que una compañía como Movistar, Orange o Vodafone pueda tomar medidas como cortar la línea, el retraso debe superar un mes desde que recibe la factura. Durante este periodo, la compañía se limita a comunicar el impago y dar opciones para regularizar la situación.
Una vez transcurrido el mes, las operadoras pueden cortar las llamadas salientes. Aunque las entrantes y las dirigidas a servicios de emergencia siguen activas. Además, las compañías deben avisar con al menos 15 días de antelación antes de proceder al corte del servicio.
Si tras tres meses el usuario no ha regularizado su situación, la operadora puede suspender definitivamente el servicio. Por lo que cancelarán tanto la línea como el contrato.








