Más de medio millón de cazadores españoles han anunciado una respuesta firme y coordinada frente a la iniciativa del Ministerio de Juventud e Infancia que pretende impedir que los menores de edad asistan o participen en jornadas de caza. El sector cinegético considera que la reforma legal proyectada supone un ataque directo a la actividad y pone en serio riesgo su continuidad al dificultar el relevo generacional.
La propuesta, impulsada por el departamento que dirige la ministra Sira Rego, se articularía a través de una ampliación de la Ley Orgánica de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia (LOPIVI). Según el planteamiento del ministerio, la presencia de menores en actividades cinegéticas podría exponerlos a riesgos físicos, psicológicos y emocionales. Sin embargo, desde el sector denuncian que no se han presentado estudios científicos ni datos objetivos que respalden dichas afirmaciones.







