El nuevo sistema de autorizaciones se ajusta a la doctrina del Supremo sobre el 'hop-on hop-off' Transvia y Viajes Privilege seguirán operando hasta febrero de 2027 con una prórroga semestral
El Bus Turístic de València encara un cambio de etapa. El Ayuntamiento ha concedido una nueva prórroga semestral a las empresas Transvia y Viajes Privilege para seguir operando el servicio hasta febrero de 2027. Y todo apunta a que será la última.
La Concejalía de Movilidad prevé que no se autoricen más ampliaciones. Los planes del consistorio pasan por activar formalmente tras el verano el procedimiento para abrir el negocio a más operadores privados, con la intención de poner en marcha el nuevo modelo en septiembre.
El servicio tiene ya un largo recorrido en la ciudad. La trayectoria del Bus Turístic se remonta a 1999, cuando la empresa valenciana Transvia comenzó a operarlo tras obtener una primera autorización administrativa bajo la alcaldía de Rita Barberà. En 2015, el ejecutivo municipal amplió la oferta mediante dos autorizaciones paralelas, una para la propia Transvia y otra para la firma andaluza Viajes Privilege, con vigencia hasta 2019.
Después llegaron las renovaciones temporales. El gobierno de Compromís y PSPV mantuvo ese mismo esquema y, en 2023, con la llegada del equipo de María José Catalá, la Concejalía de Movilidad acordó una nueva prórroga marco ampliable por semestres hasta 2027. La idea inicial era licitar un concurso de concesión pública, pero la doctrina posterior del Tribunal Supremo acabó descartando esa vía.
Ahí está la clave del cambio. La sentencia dictada por el Supremo en noviembre de 2024 —sobre un caso que sentó jurisprudencia a escala estatal— determinó que el transporte turístico en autobús bajo la modalidad 'hop-on hop-off' no constituye un servicio público, sino una actividad económica privada sujeta a la libre competencia. En consecuencia, los consistorios no pueden gestionar este negocio mediante concesiones en exclusiva o monopolio municipal, sino a través de autorizaciones administrativas regladas a las empresas que cumplan los requisitos técnicos.
El Ayuntamiento ya ha hecho los deberes para adaptarse. En el verano de 2025 encargó a la firma especializada Tema Ingeniería un estudio de aforo y análisis de la demanda, por un importe de 15.200 euros, con el fin de determinar la capacidad de la red viaria urbana y establecer el canon proporcional que deberán abonar las compañías autorizadas.
Los resultados de ese estudio aún no se han hecho públicos, por lo que las condiciones y el precio del canon siguen sin conocerse. Pero el calendario está marcado: tras el verano, València empezará a caminar hacia un Bus Turístic con más operadores y bajo las reglas que marca la ley.