El incendio declarado este fin de semana en la localidad castellonense de Soneja evoluciona favorablemente. Los vecinos de Azuébar que tuvieron que abandonar sus viviendas ya pueden volver a sus casas, según ha confirmado el 112 Comunitat Valenciana.
La decisión llega tras una reunión mantenida a primera hora de la mañana entre el director del Puesto de Mando Avanzado (PMA) y la alcaldesa de Azuébar. En ese encuentro se acordó abrir las carreteras y dar acceso a los vecinos desalojados a sus viviendas, un paso que confirma la mejora de la situación sobre el terreno.
Pese a la buena noticia para los afectados, el dispositivo de emergencias mantiene la prudencia. Se conserva la Situación 2 del Plan Especial frente al Riesgo de Incendios Forestales (PEIF), lo que implica que los trabajos de extinción y vigilancia continúan de forma activa mientras se consolida el control del fuego.
La respuesta desplegada por la Generalitat Valenciana ha sido decisiva para frenar el avance de las llamas. Esta mañana permanecen trabajando en el lugar tres unidades terrestres de bomberos forestales de la Generalitat, a las que se suman cuatro brigadas rurales de actuaciones forestales de los Bomberos de Castellón. La coordinación entre ambos cuerpos, reforzada con un medio aéreo de la Generalitat, ha permitido estabilizar el incendio en un tiempo razonable y evitar males mayores para la población.
Los vecinos de Azuébar, que la noche anterior tuvieron que ser realojados en el colegio Seminario de Segorbe, en Segorbe, podrán retomar hoy su rutina en un entorno que, aunque bajo vigilancia, ya no representa el riesgo inmediato de los días previos. La reapertura de las vías de acceso normaliza la circulación en la zona y permite que la actividad cotidiana del municipio se restablezca con normalidad.
El dispositivo de emergencias continuará desplegado en las próximas horas para asegurar que el fuego queda completamente controlado antes de dar por cerrado el episodio.