No es una recreación ni una lista de precios expresada en pesetas. Es un folleto real de Lidl publicado en 2007 bajo el lema "Operación Ahorro". Una imagen que, casi dos décadas después, se ha convertido en una radiografía incómoda de la pérdida de poder adquisitivo sufrida por los hogares españoles.
El anuncio ofrecía una docena de huevos de clase M por 0,89 euros, un litro de leche desnatada por 0,39, un kilo de harina de trigo por 0,27 y otro de espaguetis por 0,52 euros. El café molido de 250 gramos costaba 0,85 euros, la lata de tomate triturado de 810 gramos se vendía por 0,35 y el litro de aceite de oliva aparecía marcado a 2,79 euros.
Operación ahorro 2007: precios de la cesta de la compra
Los precios actuales dejan una comparación difícil de digerir. Tomando referencias básicas y formatos similares disponibles en supermercados durante julio de 2026, el kilo de harina ronda los 0,72 euros; los espaguetis, 1,15; la docena de huevos medianos, 3 euros; la leche desnatada, 0,82; el tomate triturado, 1 euro; el café molido de 250 gramos, 2,34; y el aceite de oliva suave, 3,90 euros. Los importes pueden variar según la cadena, la ciudad o las promociones, pero se han utilizado productos económicos para evitar inflar artificialmente el resultado.
En 2007, esos siete productos sumaban 6,06 euros. Hoy, sus equivalentes básicos alcanzan aproximadamente los 12,93 euros. El incremento supera el 113%. La harina cuesta cerca de un 167% más; el tomate triturado se ha encarecido alrededor de un 186%; el café, un 175%; y los huevos se han disparado más de un 230%.
No se trata únicamente de este folleto. Otra comparación realizada con un ticket de Mercadona mostró que una compra de 44,72 euros efectuada en 2007 ascendía a unos 105 euros al repetir prácticamente la misma lista en 2025. Es decir, más del doble en menos de veinte años.
El golpe más fuerte, además, se ha concentrado durante el último lustro. Los alimentos acumularon una subida aproximada del 37% desde 2021, mientras que un análisis de la OCU sobre 96 productos habituales elevaba el encarecimiento de su cesta hasta el 42% entre 2021 y abril de 2026. El coste pasó de 239,97 a 340,16 euros.
La crisis energética, la invasión de Ucrania, el precio de los fertilizantes, la sequía, los problemas logísticos, las malas cosechas de café y cacao o la gripe aviar han ido sumando presión sobre el carrito. Aunque el INE situó la inflación alimentaria interanual en el 2,2% en mayo de 2026, que los precios suban ahora más despacio no significa que hayan regresado a los niveles anteriores.
El folleto de 2007 no solo despierta nostalgia. También explica, con números que caben en una sola página, por qué llenar hoy la despensa se ha convertido en uno de los principales quebraderos de cabeza de las familias españolas.