El Rototom Sunsplash ha bajado el telón de su 31ª edición en Benicàssim con 169.000 asistentes llegados de casi un centenar de países. Una semana de actividad que confirma a la localidad de Castellón como uno de los grandes motores turísticos del verano en la Comunitat Valenciana, con un flujo internacional que muy pocos eventos consiguen reunir.
Yoga en el Rototom REMITIDA / HANDOUT por LUCA VALEN
Un altavoz internacional para la provincia
El festival ha ondeado banderas de casi 100 naciones. España, Francia, Italia, Alemania y Reino Unido lideraron las procedencias, pero el público también llegó desde Kenia, Ruanda, Corea del Sur, Trinidad y Tobago, Venezuela, Camboya o Tailandia. Ese mapa humano coloca a Benicàssim en el radar de miles de viajeros que, además del recinto, consumen alojamiento, restauración y servicios en toda la comarca.
Cifras que sostienen la economía local
La cita arrancó el pasado día 16 con una Welcome Party inédita y se prolongó durante seis jornadas. La media superó los 26.000 asistentes diarios, en línea con la edición de 2025. Su director, Filippo Giunta, ha destacado la "lealtad incondicional" de un público fiel pese a la incertidumbre económica que golpea al sector. Ese respaldo se traduce en pernoctaciones, empleo temporal y actividad para el comercio.
Turismo familiar y de todas las edades
Rototom, el 'oasis' vacacional para familias REMITIDA / HANDOUT por ANTONIO GARCIA GOMEZ / ROTOTOM
El componente generacional volvió a ser protagonista. En torno a 13.000 menores de 13 años y 7.100 mayores de 65 se sumaron a la programación. Un perfil familiar y diverso que alarga las estancias y multiplica el gasto medio por grupo, un valor difícil de igualar para el tejido hotelero y hostelero de la zona.
Gastronomía y comercio como valor añadido
El impacto no se queda en los conciertos. El festival desplegó una oferta gastronómica internacional con 25 platos del mundo y un mercado artesano de diseño independiente y moda sostenible. Propuestas que amplían el gasto del visitante y refuerzan la imagen de Castellón como destino cultural más allá de la playa.
La organización ya ha puesto fecha a la 32ª edición, que regresará en agosto de 2027. Un año más, Benicàssim volverá a convertirse en punto de encuentro global y en escaparate turístico de primer nivel para toda la provincia. La cita está marcada y la proyección internacional, garantizada.