os médicos valencianos han dicho basta. El sindicato CESM ha convocado una huelga autonómica para los días 27, 28, 29 y 30 de abril. El motivo es claro: consideran que el conseller de Sanidad, Marciano Gómez, y el PP han faltado a su palabra. Los facultativos llevan años reclamando mejoras en sus condiciones laborales y aseguran que la situación no solo no ha mejorado, sino que ha ido a peor.
La protesta no va solo contra el Gobierno central y su Estatuto Marco. También apunta directamente a la gestión autonómica. El CESM es tajante: Gómez ha incumplido los compromisos electorales que el PP adquirió con el colectivo médico. Por eso han decidido sumar una convocatoria propia a la huelga nacional, que se celebra en las mismas fechas.
Que coincidan los días no es casualidad. El sindicato lo ha calculado para que el impacto sea mayor. Al ir juntas, la huelga autonómica y la nacional se refuerzan mutuamente. Además, los médicos no tendrán que secundar una segunda semana de paro en el mismo mes, lo que también reduce la pérdida salarial para los trabajadores.
La principal reivindicación es la implantación de la jornada de 35 horas semanales. Una medida que el propio conseller Gómez anunció en su momento pero que, según CESM, no ha avanzado nada desde entonces. El acuerdo de la Mesa General firmado en abril de 2024 entre los sindicatos mayoritarios y la Generalitat Valenciana, con Carlos Mazón al frente, tampoco ha dado sus frutos.
Pero las 35 horas no son la única exigencia. El sindicato reclama un total de 19 medidas a la Conselleria. Entre ellas, limitar las agendas para evitar jornadas agotadoras con visitas de apenas unos minutos, que se sustituya de forma obligatoria a los médicos ausentes por vacaciones o baja, el fin de las guardias de 24 horas y la apertura sin restricciones de todos los Puntos de Atención Continuada. Esta última medida encaja con la propuesta del president Pérez Llorca de crear Centros de Atención Urgente 24 horas en ciudades de más de 50.000 habitantes.
El CESM deja claro que esta huelga es el último recurso después de años de advertencias, reuniones y solicitudes formales que no han servido de nada.
El impacto de los paros médicos ya se nota en la sanidad valenciana. Desde diciembre, las huelgas médicas han obligado a cancelar o posponer casi 200.000 citas. Han sido 14 días de paro en total, con una media de 14.285 citas perdidas por jornada. Solo en procedimientos médicos, se han cancelado más de 3.000 cirugías, 83.000 citas en consultas externas, más de 22.000 en técnicas y casi 99.000 en Atención Primaria. Una sangría para el sistema público que pagan, como siempre, los pacientes.