Tras recibir un informe favorable de la junta de tratamiento de la prisión de Topas (Salamanca), centro al que fue trasladado hace aproximadamente un año, Alfonso Basterra disfrutará próximamente de unos días de permiso penitenciario. El periodista fue condenado en 2015 a 18 años de cárcel junto a su entonces esposa, Rosario Porto, por el asesinato de su hija adoptiva de 12 años, Asunta Basterra.
A partir de este lunes, el condenado podrá disfrutar, cuando lo desee, de un permiso penitenciario de cuatro días que llevaba años tratando de obtener. Su salida permitirá que vuelva a verse públicamente a una de las figuras más conocidas de un crimen que tuvo una gran repercusión en España. Durante ese tiempo, deberá cumplir varias condiciones: presentarse a diario en una comisaría, comunicar el lugar en el que se alojará y mantenerse en todo momento localizable.
Pese a haber superado en 2018 el primer cuarto de su condena y mantener una conducta considerada positiva en prisión, el interno no había logrado hasta ahora ningún permiso. Entre los factores que lo impedían, destaca su negativa a reconocer el delito, ya que continúa defendiendo su inocencia en relación con la muerte de la menor, ocurrida en septiembre de 2013.
No fue hasta inicios de 2023 cuando decidió solicitar el tercer grado penitenciario. Según su versión, había retrasado este paso porque confiaba en que se demostrara que su ingreso en prisión respondía a un error judicial. Sin embargo, la petición fue denegada debido a la gravedad del crimen y a la falta de arrepentimiento. Aun así, en 2025 sí obtuvo la autorización para ser trasladado a otro centro penitenciario, con el fin de acercarse a una mujer con la que había iniciado una relación.
Dicha relación comenzó, al parecer, a raíz de un intercambio de cartas motivado por la publicación de su novela Cito, lanzada el 13 de enero de ese mismo año. El libro, editado por Vitruvio, se sitúa en un entorno rural de Castilla y León durante la década de 1940 y aborda una historia sentimental. Fue escrito mientras cumplía condena en la prisión de Teixeiro y está dedicado a su hija Asunta.