BBVA se ha posicionado como uno de los bancos líderes en el mercado de las hipotecas gracias a su atractiva Hipoteca Variable. Este producto ofrece unas condiciones muy ventajosas para quienes desean financiar la compra de su vivienda.
Se trata de un préstamo hipotecario que combina un tipo de interés fijo durante el primer año y un tipo de interés variable vinculado al Euríbor para los años posteriores. Es ideal para aquellos que prefieren pagar menos al inicio y que están dispuestos a asumir las fluctuaciones del mercado a largo plazo.

Condiciones básicas de la hipoteca:
- Primer año: un tipo de interés inicial desde el 1,99% TIN (Tipo de Interés Nominal).
- Resto de años: el interés se ajusta al Euríbor más un diferencial desde 1,60%.
- TAE Variable: 5,51%, que refleja el coste total del préstamo considerando tanto el interés inicial como los costos asociados.
Una de las grandes ventajas de esta hipoteca es que no se cobran comisiones de apertura. Los gastos relacionados con la notaría, gestoría y registro corren a cargo del banco. Esto significa que el cliente podrá ahorrar una cantidad considerable de dinero en los trámites iniciales.
Mejora tus condiciones con BBVA
BBVA también ofrece la posibilidad de mejorar aún más las condiciones de la Hipoteca Variable si cumples con ciertos requisitos. Si domicilias tu nómina y contratas un seguro de hogar y un seguro de protección de pagos con BBVA, las condiciones serán más atractivas.
- Primer año: se mantiene el 1,99% TIN.
- Resto de años: el interés baja a Euríbor más 0,60%.
- TAE Variable: 4,90%.
Estos seguros no son obligatorios, pero permiten a los clientes obtener mejores condiciones y pagar menos por su hipoteca a largo plazo. Además, BBVA facilita que estos productos puedan ser contratados en el mismo momento de solicitar la hipoteca, agilizando el proceso.
Una de las características más destacadas de la Hipoteca Variable del BBVA es su flexibilidad en cuanto a la financiación. Los clientes pueden solicitar hasta el 80% del valor de su vivienda habitual o hasta el 70% del valor de una segunda residencia. En caso de que el valor de tasación de la vivienda sea menor al precio de mercado, el porcentaje de financiación se calculará sobre el valor más bajo.








