El Gobierno de Pedro Sánchez ha formalizado el cese de la diplomática Ana María Sálomon Pérez como embajadora de España en Israel. La decisión fue aprobada en el Consejo de Ministros y publicada en el Boletín Oficial del Estado. Con este movimiento, España reduce el nivel de su representación diplomática en el país.
En la práctica, la misión española en Israel quedará dirigida por un encargado de negocios y ya no contará con embajador. Este cambio tiene una fuerte carga simbólica en plena tensión entre ambos gobiernos. Para volver a nombrar embajador en el futuro será necesario designar a otro diplomático y obtener antes el visto bueno de Israel.
La salida de Sálomon llega después de meses de fricciones diplomáticas entre Madrid y Tel Aviv. La embajadora ya había sido llamada a consultas en septiembre de 2025 tras varios enfrentamientos con el Gobierno de Benjamin Netanyahu. Israel acusaba a España de mantener posiciones hostiles por sus críticas a la guerra en Gaza.

Entre esas decisiones de Pedro Sánchez figuraban iniciativas para frenar el suministro de armas a Israel y denuncias sobre la situación en Gaza. La tensión también se agravó cuando España reconoció el Estado palestino. Tras ese paso, Israel retiró a su propia embajadora en Madrid.







