La investigación judicial por la dana del 29 de octubre no da tregua. Dos acusaciones personadas en la causa han pedido a la jueza de Catarroja que vuelva a citar como testigo al jefe de la unidad de bomberos forestales de Alzira. El motivo: unos mensajes de Whatsapp que él mismo remitió a la exconsellera de Interior, Salomé Pradas, y que no fueron analizados en profundidad durante su primera comparecencia.

El bombero declaró el pasado lunes y accedió a incorporar al procedimiento el contenido de esos audios. En ellos le decía a Pradas que estuviera "tranquila", pero también le trasladaba algo más grave: que él y sus compañeros habían llegado "hasta donde podían" y que, al final, "como a los bomberos forestales nos las cortaron desde el consorcio", en referencia directa a que alguien frenó su actuación.
Las acusaciones que han presentado el escrito son la Associació de Víctimes Mortals DANA 29-O y Acció Cultural del País Valencià. Ambas coinciden en que el testigo manifestó conocer el contenido de una conversación que Pradas mantuvo con un tercero, en la que la entonces responsable de la emergencia tenía "jefes" que le impidieron actuar. Según su escrito, el bombero "no suministró" esa información durante su comparecencia ni pudo ser interrogado sobre esos extremos.







