Madrid es una de las ciudades más vibrantes de Europa, pero también es de una de esas metrópolis que son exigentes con todo el que llega de primeras en coche. La capital tiene sus propios ritmos, sus propias trampas y también una serie de reglas no escritas. Por eso, quien decide moverse por ella conduciendo, sobre todo si viene de fuera, se va a topar con un lugar bastante más complejo con respecto a lo que se ve desde el mapa.
El error más común que comete todo el que llega a Madrid en coche es improvisar. Metes la dirección en el GPS, sales y ya verás qué pasa. ¿Dónde está el problema? En que Madrid, sobre todo en zonas como el centro, Salamanca o Argüelles, no funciona así salvo que la conozcas al dedillo. Para prueba, un dato: los conductores tardan una media de entre 20 y 40 minutos en encontrar un hueco libre en las zonas más concurridas para aparcar. Eso es tiempo, es combustible, es dinero y es paciencia. ¿Y la solución? Pues sencilla: reservar un parking barato en Madrid antes de salir de casa.







