El crucero neerlandés MV Hondius, vinculado al brote de hantavirus detectado durante la travesía, ha atracado este lunes en el puerto de Róterdam (Países Bajos). Allí se llevarán a cabo labores de desinfección y limpieza del barco una vez desembarque la tripulación que todavía permanece a bordo. Los trabajadores serán sometidos además a pruebas médicas y permanecerán en cuarentena en Países Bajos como medida de precaución.
La embarcación, de más de 100 metros de eslora, entró en el puerto bajo una enorme expectación mediática y con una imagen muy distinta a la habitual en este tipo de cruceros. Apenas había movimiento en cubierta y el barco avanzó prácticamente en silencio mientras decenas de medios internacionales seguían su llegada al mayor puerto de Europa.
Países Bajos activa el protocolo sanitario
El MV Hondius atracará en una zona controlada especialmente preparada para gestionar riesgos sanitarios. Países Bajos cuenta con uno de los pocos puertos europeos con infraestructura específica para cuarentenas marítimas y operaciones de descontaminación de este tipo.
Ahora, las autoridades sanitarias neerlandesas pondrán en marcha una operación coordinada para realizar pruebas médicas a las 27 personas que continúan a bordo. Entre ellas hay 25 tripulantes y dos especialistas del Instituto Nacional de Salud Pública y Medio Ambiente de Países Bajos, encargados de supervisar toda la situación sanitaria durante el trayecto.







