La idea sobre la mesa pasa por reclasificar el solar de 23.000 metros cuadrados para construir viviendas
València podría contar con dos nuevas estaciones de autobuses, pensadas para acortar los tiempos de viaje, en sustitución de la actual del barrio de Tendetes. La Conselleria de Medio Ambiente ha dado un paso más en este proyecto: una empresa trabaja ya en un listado de alternativas de ubicación y sobre la mesa hay una idea para financiar toda la operación urbanística.
Dos estaciones para acortar los viajes
Lo que sí está decidido, según las fuentes del proceso, es que serán dos estaciones, con el fin de acortar los tiempos de viaje de las líneas en la ciudad de València. La ubicación actual se considera «tierra de nadie», no beneficia a los viajeros y perjudica los tiempos de viaje, por lo que se aboga por colocar las nuevas de manera estratégica. Decir una al norte y otra al sur sería simplificar demasiado, pero sí se busca favorecer recorridos urbanos cortos.
Cómo se financiaría la operación
Para costear el proyecto, la idea sobre la mesa pasa por reclasificar el solar de 23.000 metros cuadrados del actual recinto para permitir la construcción de viviendas y después venderlo, según fuentes oficiales de la Generalitat. Es una operación similar a la de Mestalla.
Para ello se necesita la voluntad del Ayuntamiento, y se buscaría la mejor fórmula para beneficiar al barrio y, al mismo tiempo, conseguir la financiación necesaria. También habría que cuidar el plan urbanístico: alrededor de la dársena hay numerosos edificios, sobre todo hoteles y oficinas, que deberían convivir con los nuevos si la parcela recibe edificabilidad suficiente y la operación resulta rentable.
Dónde podrían ubicarse las nuevas estaciones
El estudio será mucho más que un listado de localizaciones. Se analizará el número de líneas que acoge la estación actual y los accesos a València que utilizan. Una vez repartidas en las dos dársenas, se verá el espacio necesario antes de buscar alternativas.
La preferencia es que estén en el término municipal de València. Llevar una o las dos al área metropolitana es hoy «improbable». Se busca también que sean intermodales, para que los viajeros combinen con otros medios de transporte de forma rápida y sencilla. La tendencia es situarlas cerca del metro y en la periferia. Una de las opciones que se planteó fue en los aledaños de la pedanía de Beniferri, aunque no hay nada seguro.
Un proyecto a medio plazo
La concesionaria actual, Alsa, tiene contrato en vigor hasta 2038, así que hay tiempo para definir ubicaciones, financiación y la posible reclasificación. El encargo se ha formalizado por la vía de un contrato menor, lo que no significa que sea el único estudio que se haga. Con su entrega, se estará un poco más cerca de conocer las alternativas para las nuevas dársenas.