El Gobierno quiere asfixiar económicamente a los medios no afines. Tras el discurso del pasado lunes en el que Pedro Sánchez hablaba de luchar contra los "pseudomedios" y "la máquina del fango", el presidente ordenó al PSOE de que sus cargos pregunten en todas y cada una de las instituciones sobre cuánto dinero destinan a medios como EDATV, The Objective, OK Diario o El Debate. Estos cuatro medios son los que más ataques están recibiendo por parte de Moncloa y sus terminales mediáticas pues sus investigaciones sobre Begoña Gómez, el hermano o el suegro de Sánchez y su red de prostíbulos y saunas gays han provocado la ira del propio Sánchez que busca deslegitimar estas informaciones.
Los socialistas llevan desde el jueves solicitando información sobre las campañas de publicidad institucional destinadas a estos medios en todas las instituciones a pesar de que este partido se ha distinguido por repartir de forma arbitraria cientos de millones de euros a medios afines. Esta mañana, EDATV desvelaba cómo el Govern balear de Francina Armengol llevó a desviar 580.000 euros de la ecotasa destinada a la preservación del medioambiente a un concierto del grupo PRISA. O qué decir de los 270 millones de euros que reparte Moncloa en publicidad institucional premiando a grupos de comunicación afines por encima de otros. O los 28 millones de euros que destinará RTVE al presentador David Broncano para competir contra Pablo Motos. Se da la paradoja que normalmente los gobiernos del PP y Vox han sido más comedidos y neutrales a la hora de repartir publicidad institucional entre los medios, incluyendo en el reparto incluso a medios no afines.

