La confirmación del primer caso de viruela del mono en Ceuta desde el inicio del brote en España ha vuelto a poner el foco sobre cómo se transmite esta enfermedad. El positivo corresponde a un menor marroquí de 13 años que llegó a la ciudad autónoma a finales de julio y que permanece aislado y bajo vigilancia médica.
El diagnóstico fue confirmado por el Instituto de Salud Carlos III tras analizar las muestras enviadas por los servicios sanitarios. A partir de este caso, una de las principales cuestiones es qué tipo de contacto resulta necesario para que el virus pase de una persona a otra.
La viruela del mono, también denominada mpox, se transmite fundamentalmente mediante un contacto estrecho con una persona infectada. El contacto directo de la piel con las lesiones, las mucosas o determinados fluidos constituye una de las principales vías de contagio.
El contacto directo de la piel con las lesiones, las mucosas o determinados fluidos
Esto significa que coincidir simplemente en un mismo espacio no constituye su principal mecanismo de transmisión. Francisco Javier Membrillo, portavoz de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC), ha explicado que se trata de una enfermedad «mucho menos contagiosa que el covid y que la viruela».
También puede transmitirse durante contactos muy próximos y prolongados, incluido el contacto boca con boca o boca con piel. En determinadas circunstancias, las secreciones respiratorias pueden intervenir en la transmisión cuando existe una proximidad mantenida entre las personas.
Existe, además, una vía indirecta. Sábanas, toallas, prendas de vestir u otros objetos que hayan estado en contacto con las lesiones de una persona infectada pueden contener el virus y facilitar el contagio si posteriormente otra persona entra en contacto con ellos.
Durante el brote internacional iniciado en 2022, una parte importante de los contagios estuvo relacionada con contactos sexuales. Sin embargo, la viruela del mono no afecta exclusivamente a personas que mantienen relaciones sexuales: cualquier persona puede infectarse cuando existe el tipo de contacto estrecho necesario para transmitir el virus.
¿Qué síntomas provoca?
Las lesiones cutáneas son una de las manifestaciones más características. Pueden comenzar como manchas o pequeñas protuberancias y evolucionar posteriormente hasta formar vesículas, pústulas y finalmente costras.
La infección también puede provocar fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares, cansancio, dolor de garganta e inflamación de los ganglios. Las lesiones pueden aparecer en diferentes partes del cuerpo, como la cara, las manos, los pies, la boca o las zonas genital y anal.
Los síntomas no necesariamente aparecen inmediatamente después del contagio. La Organización Mundial de la Salud sitúa habitualmente su aparición aproximadamente una semana después de la exposición, aunque el periodo de incubación puede oscilar entre uno y 21 días. En la mayoría de los casos, la enfermedad se resuelve en un plazo aproximado de dos a cuatro semanas.