Huracán Gabrielle es la palabra clave de la semana en meteorología. Según el experto de Meteored, Samuel Biener, debemos vigilar muy de cerca su evolución porque, aunque no llegaría como ciclón tropical plenamente organizado, sí podría afectarnos como borrasca en la recta final de la semana. Los expertos ya están adelantando el escenario más probable, sus impactos y por qué no sería un episodio "clásico" de verano ni de pleno invierno.
Gabrielle apunta a Europa: de ciclón a borrasca
Las últimas previsiones del modelo de referencia manejado por los analistas sitúan al huracán Gabrielle avanzando por el Atlántico con dirección noreste. Alcanzaría Azores a primera hora del viernes como tormenta (sub)tropical. En ese punto, al interactuar con el chorro polar, el sistema iniciará su extratropicalización: perderá rasgos puramente tropicales (núcleo cálido y simetría) y ganará características de borrasca atlántica.

El huracán Gabrielle no llegaría como tal a España, pero sí podría hacerlo como borrasca tras su extratropicalización al contacto con el chorro polar. De cara al fin de semana, la mayoría de los escenarios acercan a exGabrielle al noroeste peninsular. En principio lo haría como una depresión típica del Atlántico, aunque no se descarta que conserve algún rasgo tropical residual.
En cualquier caso, sus efectos serían comparables a los de una borrasca: viento, temporal de mar en el Cantábrico y Atlántico norte, y precipitaciones irregulares.








