El pasado jueves, la terraza del Medusa Beach Club en Palma se hundió, causando la muerte de cuatro personas y dejando a dieciséis heridas. Se ha confirmado que la terraza no tenía licencia para operar como chill-out, según el informe elaborado por los técnicos del ayuntamiento. La parte superior del local estaba involucrada en una actividad ilegal, y la estructura colapsó debido al sobrepeso.
Por otro lado, tanto el restaurante como el sótano, donde se encontraba la discoteca, contaban con todos los documentos en regla. Todo ello según lo corroborado los funcionarios del departamento de Urbanismo y los Bomberos de Palma.
Los técnicos municipales han reconstruido el trágico incidente este lunes y han recogido muestras de los escombros y fragmentos de la terraza. Estas muestras están siendo analizadas en un laboratorio para determinar su resistencia, lo que respaldará las conclusiones del informe técnico. Según el diario Última Hora, este documento se enviará a la autoridad judicial y a la Policía Nacional en las próximas horas.

Esta última información abre la posibilidad de que los propietarios del Medusa, los hermanos Arnsteiner, de origen austríaco, sean detenidos. Todo ello por cuatro supuestos delitos de homicidio imprudente.







