En la mañana del miércoles, en Dugny, periferia de París, un hombre armado con dos cuchillos fue abatido por la policía tras atacar a los agentes. El individuo, cuya identidad y edad no han sido reveladas, se encontraba sentado en una parada de autobús cuando, sin mediar palabra, se abalanzó sobre una patrulla policial.
Uno de los agentes intentó neutralizarlo con una pistola eléctrica, pero al no lograrlo, otro oficial disparó, hiriéndolo en el tórax. A pesar de los esfuerzos médicos, el hombre falleció en el lugar. Las autoridades han iniciado una investigación interna para esclarecer los motivos del ataque, aunque no se han encontrado indicios de terrorismo.

Este incidente ocurre pocos días después de un ataque similar en Mulhouse, al este de Francia. El pasado sábado, un hombre de 37 años, de origen argelino, atacó con un cuchillo a varios policías municipales durante una manifestación. Causando la muerte de un civil de 69 años que intentó intervenir y dejando a dos oficiales gravemente heridos.
El agresor, conocido por las autoridades por su radicalización islamista y problemas psiquiátricos, fue detenido en el lugar. El presidente Emmanuel Macron calificó este acto como "terrorismo islamista sin lugar a dudas".
La Fiscalía Antiterrorista ha abierto una investigación por asesinato y tentativa de asesinato en relación con el ataque de Mulhouse. El agresor estaba bajo supervisión judicial y tenía una orden de expulsión de Francia. Este suceso ha reavivado el debate sobre la seguridad y la amenaza del terrorismo en el país.








