La Policía Nacional ha desmantelado dos pisos patera en Ceuta en los que permanecían 28 inmigrantes ilegales, entre ellos tres menores. Los inmuebles estaban situados en las barriadas del Príncipe y Loma Colmenar.
La operación ha terminado además con tres personas detenidas. Según la investigación policial, las viviendas servían para alojar a inmigrantes llegados durante la entrada masiva registrada los días 30 y 31 de julio.
Los responsables cobraban diferentes cantidades a cambio de permitirles permanecer en los inmuebles mientras continuaban en la ciudad. La actividad habría generado más de 10.000 euros desde los acontecimientos del pasado verano.
Las pesquisas apuntan a que las cantidades reclamadas dependían de la situación económica de cada ocupante y del espacio que utilizaba dentro de las viviendas.
Hacinados entre colchones y sin suministros básicos
Uno de los inmuebles intervenidos se encontraba en la barriada del Príncipe. Se trataba de una construcción de dos plantas todavía en obras y sin unas condiciones mínimas para vivir.
Los agentes encontraron allí a varias personas durmiendo sobre colchones colocados directamente en el suelo. El espacio carecía de agua corriente, electricidad, cocina y una ventilación adecuada.
La segunda vivienda estaba localizada en Loma Colmenar y también habría sido utilizada para esconder a inmigrantes ilegales durante su estancia en Ceuta.
La propia configuración de estas zonas complicaba la detección de la actividad. En ambas barriadas existen pequeñas construcciones, ampliaciones y dependencias anexas que pueden dificultar las labores policiales.
La investigación atribuye la gestión de los dos inmuebles a diferentes personas. Estas se habrían encargado de facilitar la entrada y permanencia de los ocupantes a cambio de dinero u otras contraprestaciones.
La Policía desmantela dos pisos patera en Ceuta con 28 inmigrantes ilegales, tres de ellos menores
Algunos inmigrantes pagaban su estancia trabajando en las propias viviendas
La Policía ha descubierto además que algunos ocupantes no abonaban el alojamiento con dinero. En esos casos, habrían compensado su estancia realizando trabajos de construcción, reforma o mejora en los propios inmuebles.
Entre las 28 personas localizadas había tres menores de edad. Tras confirmar su situación, los agentes activaron los protocolos correspondientes y coordinaron su traslado a los recursos asistenciales habilitados.
Los menores quedaron bajo la tutela de los organismos competentes. La actuación policial busca también determinar el alcance de las estructuras que estarían obteniendo beneficios económicos mediante el alojamiento clandestino.
La operación forma parte de los dispositivos desplegados después de la entrada masiva de inmigrantes ilegales en Ceuta durante el verano. La Policía trata de localizar las redes que estarían aprovechando su permanencia en la ciudad para lucrarse mediante alojamientos precarios y clandestinos.