La red de alerta rápida de la Unión Europea para alimentos y piensos ha detectado los primeros envíos de naranjas procedentes de Egipto con residuos por encima de los límites legales. También se han identificado materias fitosanitarias cuyo uso está prohibido en la agricultura española. El hallazgo vuelve a poner en cuestión los controles a las importaciones de países terceros.
ASAJA ha denunciado que uno de los cargamentos fue interceptado en Italia con 0,21 mg/kg de Chlorpropham. Este producto está prohibido en la UE desde 2019 por sus riesgos para la salud. La cantidad detectada supera gravemente los límites permitidos por la legislación europea.
La organización agraria advierte de que no se trata de un hecho puntual. En lo que va de 2026 ya se han registrado siete notificaciones de incumplimiento de productos egipcios en el sistema RASFF. Esto confirma, según el sector, un problema estructural en los controles de origen.

Durante 2025, Egipto acumuló 131 interceptaciones en los puertos europeos. En 2024 se alcanzó un máximo histórico de 180 casos. En los últimos cinco años, el total asciende a 672 detecciones.







