Castilla y León afrontó una jornada crítica con 25 incendios activos, once de nivel 2 y nueve de nivel 1, con desalojos masivos. Más de 3.250 vecinos tuvieron que dejar sus casas ante la fuerza de las llamas, con especial incidencia en la provincia de León.
En Molezuelas de la Carballeda, Zamora, los 2.500 evacuados regresaron, pero el balance final sumó 24 pueblos desalojados. Almanza declaró un fuego de nivel 2 que obligó a evacuar cinco localidades, extendiéndose hasta Palencia y cortando ferrocarril. El incendio en Gestoso llegó desde Ourense, arrasando seis pueblos desalojados, mientras Caín de Valdeón fue evacuado en Asturias.
Los técnicos advirtieron que se trataba de fuegos explosivos, imposibles de frenar, priorizando salvar vidas antes que montes. En Yeres y Llamas de la Cabrera se desalojaron diez localidades. El fuego amenazó el Valle del Silencio y se dirigió a Ponferrada.

Barniedo de la Reina sumó tres pueblos desalojados y las llamas cruzaron a Palencia. Otro foco reactivado en Paradiña forzó más salidas.
En Fasgar y Anllares del Sil las llamas siguen activas, con riesgo alto. En Orallo y La Uña se mantienen en nivel 1.
En total, León registró 21 incendios activos, tres en nivel cero, lo que la convierte en la provincia más castigada por el fuego.
En Zamora, Porto preocupa por vientos de 50 km/h que impulsaron el fuego hacia Ourense, con 1.350 vecinos evacuados. En Castromil, tres pueblos pudieron volver a casa tras contener un fuego que pasó desde Ourense y quemó 30 hectáreas. El incendio de Molezuelas, con 31.700 hectáreas, es ya uno de los mayores en la historia, con dos brigadistas fallecidos.








