Los agentes desplazados hasta Urda describen escenas de desesperación, con pasajeros atrapados entre los vagones y personas intentando auxiliar a los heridos
La Guardia Civil ha relatado las dramáticas escenas que se han encontrado sus agentes al llegar al lugar del accidente ferroviario registrado este miércoles en Urda (Toledo). La colisión entre un AVE de Renfe y un tren Iryo ha dejado al menos 46 víctimas mortales, según las informaciones atribuidas a Protección Civil.
"Había cadáveres entre los hierros, entre los amasijos de restos de los vagones. Es una auténtica tragedia de una magnitud enorme", han explicado varios agentes desplazados hasta el lugar del siniestro.
Los testimonios reflejan la desesperación vivida durante los primeros momentos de la intervención, cuando los efectivos se encontraron con pasajeros heridos, personas atrapadas y ciudadanos que intentaban prestar ayuda antes de que pudieran completarse las tareas de rescate.
Otro de los agentes ha explicado el desconcierto vivido durante el rescate: "Nunca he vivido nada igual. Había gente gritando y llorando. No sabíamos ni por donde comenzar la intervención".
Los equipos de emergencia trabajan entre los restos de los vagones
La intervención se ha desarrollado en un escenario especialmente complicado, después de que dos vagones cayeran por un terraplén como consecuencia del impacto entre los convoyes. Los agentes también han encontrado a personas que trataban de auxiliar a los viajeros atrapados.
El accidente, ocurrido a las 8:54 horas de este miércoles, ha obligado a movilizar bomberos, efectivos de Protección Civil y numerosos recursos sanitarios. Las labores de rescate continúan mientras las autoridades investigan las causas de una de las tragedias ferroviarias más graves de los últimos meses.
Los testimonios de la Guardia Civil reflejan la magnitud humana del siniestro, con escenas de angustia entre los superviv