La Guardia Civil ha detenido a tres personas en Barcelona en una operación contra la red de drones de Hezbolá. Se investiga su papel clave. Los detenidos adquirían material para fabricar drones capaces de transportar explosivos de varios kilos y evadir sistemas de defensa aérea.
El operativo es la segunda fase de una investigación iniciada en julio pasado, que permitió identificar nuevas personas y estructuras implicadas. El Juzgado Central de Instrucción Nº1 y la Fiscalía de la Audiencia Nacional han dirigido la operación tras meses de seguimientos y análisis.
Se han registrado viviendas y empresas en Barcelona, donde se almacenaban y gestionaban los materiales para la fabricación de drones terroristas. Las empresas involucradas sorteaban controles aduaneros y ocultaban el verdadero destino de los envíos, dirigiéndolos a Hezbolá en Líbano.
Los investigados usaban datos de identidad obtenidos en la compraventa de entradas de fútbol para falsear facturas y fragmentar las adquisiciones. Con esta técnica lograban dificultar la detección de envíos de componentes clave para los drones que Hezbolá ha usado en ataques recientes.

Los drones fabricados con este material pueden recorrer grandes distancias, transportar explosivos y modificar su perfil de vuelo para evitar ser derribados. Estos dispositivos representan un desafío incluso para sistemas avanzados como el Iron Dome israelí, que ha tenido problemas para interceptarlos.







