Las autoridades españolas han elevado a 80 el número de ciudadanos nacionales cuyo paradero sigue siendo desconocido tras los terremotos que han sacudido Venezuela. Además, el Ministerio de Asuntos Exteriores ha confirmado el fallecimiento de dos españoles, una información que ya ha sido trasladada y confirmada por sus respectivas familias. En un comunicado previo, el departamento había situado en 68 la cifra de desaparecidos.
Entre las víctimas mortales se encuentra Alazne Solabarrieta Lecea, de 65 años, nacida en Caracas y perteneciente a una familia de origen vasco. Su cuerpo fue recuperado este jueves de entre los restos del edificio donde residía, ubicado en el barrio de San Bernardino, en la capital venezolana. La noticia fue comunicada a sus familiares por el presidente del Centro Vasco de Caracas, quien confirmó oficialmente su fallecimiento.

En el momento del seísmo, Alazne se encontraba junto a su marido, Koldo Olalde Kintela, natural de Azkoitia (Gipuzkoa). Él consiguió sobrevivir al derrumbe y fue rescatado con diversas lesiones, por lo que permanece ingresado en un hospital recibiendo atención médica.
La fallecida pertenecía a una conocida familia vinculada a la diáspora vasca. Era nieta de José María Solabarrieta, alcalde de Ondarroa (Bizkaia) durante la Segunda República, quien tuvo que exiliarse en Venezuela. También era prima de María Esther Solabarrieta, exdirectora de Aguas del Gobierno Vasco y exdiputada foral de Acción Territorial y Medio Ambiente de Bizkaia, casada con el ex portavoz del PNV en el Congreso, Iñaki Anasagasti.








