El modus operandi del detenido era el mismo en todos los asaltos: un robo con violencia mediante el tirón de los teléfonos móviles. En total, cometió cuatro robos en tan solo 12 días en diferentes puntos de Sant Feliu de Guíxols. Los Mossos d'Esquadra iniciaron la investigación tras recibir varias denuncias por robos similares en la misma zona.
El joven, que tenía antecedentes por otros delitos, fue capturado gracias al trabajo conjunto de la policía y a la descripción proporcionada por las víctimas. Los agentes realizaron diversas entrevistas y lograron obtener información clave para identificar al sospechoso. Finalmente, el 6 de marzo, el detenido fue arrestado y puesto a disposición judicial.
La policía destacó la rapidez con la que se resolvió el caso y la importancia de la colaboración ciudadana. Los Mossos también resaltaron que la denuncia inmediata de las víctimas fue crucial para detener al agresor en tan poco tiempo. Además, recordaron que el robo de móviles se ha convertido en un delito común en algunas zonas de Girona, especialmente en las áreas más turísticas.
Tras el arresto, el detenido fue acusado de varios delitos: robo con violencia, agresión sexual y otros cargos relacionados con su historial delictivo. La investigación sigue en curso, ya que los Mossos intentan esclarecer si el joven está vinculado a otros casos similares en la región.