Según publica THE OBJECTIVE, fuentes de la Guardia Civil describen un escenario de salidas prácticamente continuas
Hasta 4.000 euros por intentar cruzar el Estrecho. Ese es el precio que estarían pagando algunos inmigrantes para viajar clandestinamente desde Ceuta hasta las costas andaluzas, en un negocio que ha ganado actividad tras la crisis migratoria registrada en la ciudad autónoma a finales de julio.
Según publica THE OBJECTIVE, fuentes de la Guardia Civil describen un escenario de salidas prácticamente continuas, con jornadas en las que llegan a localizarse hasta cuatro neumáticas. Los intentos no se limitan a este tipo de embarcaciones: los agentes han encontrado incluso personas tratando de alcanzar la Península en kayak.
Uno de los principales cambios detectados en las últimas semanas afecta a quién se pone a los mandos. Las organizaciones estarían evitando enviar a sus propios patrones y serían los inmigrantes quienes pilotan las embarcaciones, una fórmula que reduce la exposición de quienes están detrás del negocio.
También habría cambiado el material utilizado. Los pequeños yates detectados durante las primeras semanas han ido dejando paso a neumáticas y barcas más sencillas, que pueden ser manejadas por los propios ocupantes. La consecuencia es que personas sin experiencia suficiente pueden terminar navegando por el Estrecho por su cuenta.
El jueves quedó reflejado este sistema. La Guardia Civil interceptó cerca de Cádiz una embarcación con 16 ciudadanos marroquíes. De acuerdo con el instituto armado, la nave había sido comprada por sus ocupantes para efectuar el viaje y no había a bordo ningún patrón profesional.
Algunos pasajeros portaban, además, las pulseras verdes empleadas para identificar a personas acogidas en determinados recursos habilitados por el Gobierno en Ceuta, según informó EFE.
No fue una intervención aislada. Entre la noche del martes y la madrugada del miércoles se habían localizado otras tres embarcaciones con una treintena de personas cuando trataban de dirigirse hacia el Campo de Gibraltar. En las tres eran los propios ocupantes quienes se encargaban de la navegación.
Desde agosto, las fuerzas de seguridad han interceptado más de medio centenar de embarcaciones relacionadas con estos desplazamientos. La Guardia Civil ha intensificado la vigilancia del litoral ceutí y sostiene que consigue detectar la mayoría de las salidas, aunque admite la posibilidad de que algunas alcancen Andalucía. Algeciras y Tarifa figuran entre los principales puntos donde se localizan aquellas que consiguen abandonar Ceuta sin ser interceptadas inicialmente.
El negocio tampoco terminaría necesariamente al pagar el viaje. THE OBJECTIVE señala que determinadas redes estarían cobrando también por alojar temporalmente a inmigrantes en Ceuta hasta organizar su desplazamiento. A principios de septiembre fue desarticulada una organización que presuntamente utilizaba el aparcamiento de un hotel para este fin.