Un conductor ha sido investigado por un presunto delito contra la seguridad vial en Castilleja de la Cuesta, Sevilla, después de arrojar una tasa de alcoholemia cuatro veces superior al límite general permitido. Ante el resultado de la prueba, el hombre aseguró a los agentes que podía deberse al "vinagre del gazpacho" que había consumido.
La intervención comenzó cuando una patrulla de la Policía Local observó un vehículo cuyo conductor realizaba maniobras que llamaron la atención de los agentes. Durante el seguimiento comprobaron además que circulaba sin llevar puesto el cinturón de seguridad y utilizando manualmente el teléfono móvil.
Una vez interceptado, los policías apreciaron indicios compatibles con el consumo de alcohol. Por este motivo, decidieron realizar las correspondientes pruebas de alcoholemia para comprobar si el hombre se encontraba en condiciones de continuar conduciendo.
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Cuatro veces por encima del límite permitido
El alcoholímetro registró 1 miligramo de alcohol por litro de aire espirado, cuatro veces los 0,25 mg/l establecidos como límite general para los conductores. La cifra también se encontraba por encima del nivel a partir del cual la conducción puede tener consecuencias penales.
Fue entonces cuando el conductor ofreció una peculiar explicación sobre el resultado. Según trasladó a los agentes, la elevada tasa podría estar relacionada con el "vinagre del gazpacho" que había tomado previamente, una justificación que no modificó las actuaciones policiales.
Los efectivos le comunicaron sus derechos y quedó como investigado no detenido por un presunto delito contra la seguridad vial. Las infracciones observadas antes de detener el vehículo, como el uso del teléfono y la ausencia del cinturón, también formaron parte de la intervención.
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La Policía recuerda el riesgo del alcohol al volante
Más allá de la explicación ofrecida por el conductor, la Policía Local de Castilleja de la Cuesta ha utilizado el caso para insistir en los riesgos que implica conducir después de haber bebido. El consumo de alcohol afecta a la capacidad de reacción y aumenta el peligro tanto para quien conduce como para el resto de usuarios de la vía.
Los agentes han pedido responsabilidad antes de ponerse al volante y recuerdan que una elevada tasa de alcohol puede dejar de ser únicamente una infracción administrativa para convertirse en un asunto penal.
El episodio ocurrido en este municipio sevillano ha terminado llamando especialmente la atención por la explicación utilizada para justificar el resultado del control. Sin embargo, la prueba situó al conductor muy por encima del máximo permitido y derivó en su investigación por un posible delito contra la seguridad vial.