Su modus operandi consistía en ganarse la confianza de los menores que entrenaba en fútbol. Posteriormente, los contactaba a través de redes sociales para solicitarles y enviarles contenido sexual.
Incluso concertaba encuentros físicos con algunos de ellos, según la investigación policial. Dos menores denunciaron agresiones sexuales, lo que llevó a un registro en su domicilio
En el registro se incautaron ordenadores y móviles que contenían material incriminatorio. Tras el análisis de los dispositivos, la Policía identificó a ocho víctimas más, todas menores y entrenadas por él.
El detenido fue puesto a disposición judicial y se decretó su ingreso inmediato en prisión. Este caso ha generado una gran conmoción en la comunidad local, especialmente entre las familias afectadas.
Las autoridades han instado a cualquier persona con información adicional a contactar con la Policía Nacional. La investigación continúa abierta para determinar si existen más víctimas y esclarecer todos los hechos.