Durante el Año Nuevo en la estación de esquí de Crans-Montana, en Suiza, ocurrió un incendio que ha desencadenado en cinco días de luto. A causa de lo sucedido, las autoridades suizas intentan identificar 40 cuerpos calcinados.
Sin duda, una pesadilla. En las redes sociales, los suizos amanecieron con imágenes que sugieren un posible origen del incendio: bengalas adheridas a botellas de champán.
Durante la fiesta, estas botellas levantadas al aire podrían haber tocado el techo. A pesar de que estaba recubierto con material para insonorizar, no era resistente al fuego.

Hasta ahora, las autoridades no han proporcionado una explicación oficial sobre el origen del incendio, que convirtió el interior del local en un verdadero infierno. El establecimiento, que podía albergar a 300 personas dentro y a otras 40 en la terraza, era muy concurrido por turistas, especialmente jóvenes.







