La Policía Nacional arresta a otras cinco personas por facilitar la documentación y detecta indicios de posibles redes criminales que operaban en el puerto ceutí
La crisis migratoria de Ceuta continúa dejando consecuencias casi tres meses después de las entradas masivas registradas a finales de julio. La Policía Nacional ha detenido a 40 inmigrantes que pretendían viajar hasta Algeciras utilizando documentos de identidad de otras personas, por los que llegaban a pagar hasta 6.000 euros.
Sin embargo, lo más llamativo de la investigación no es únicamente el precio de estos documentos. Los agentes han descubierto que un mismo DNI habría sido utilizado por diferentes personas en distintos desplazamientos hacia la Península, una circunstancia que apunta a la posible existencia de redes organizadas dedicadas a facilitar la inmigración irregular.
El negocio de los DNI ajenos en el puerto de Ceuta
La operación comenzó cuando los policías encargados de controlar los embarques detectaron que las fotografías de varios documentos no coincidían con los rostros de quienes los presentaban.
El nuevo negocio en Ceuta son DNI de terceras personas por 6.000 euros a los inmigrantes
Las comprobaciones posteriores confirmaron que los documentos pertenecían a terceros. Además de los 40 arrestados por utilizarlos, otras cinco personas fueron detenidas por facilitarlos.
La investigación también ha revelado un incremento de las denuncias por robo o pérdida de documentación en Ceuta, principalmente de ciudadanos de países europeos.
Este fenómeno introduce otra preocupación: la posible circulación de documentos auténticos que, sin necesidad de falsificarlos, pueden ser utilizados fraudulentamente por diferentes personas.
La Policía refuerza los controles tras la entrada masiva de inmigrantes
Los hechos se enmarcan en el dispositivo desplegado después de la crisis migratoria del 30 y 31 de julio.
Ante las irregularidades detectadas, la Policía Nacional ha incorporado especialistas del denominado Punto Atenas, una unidad dedicada a verificar documentación sospechosa.
La investigación, desarrollada en coordinación con la Fiscalía y diferentes unidades policiales, mantiene abierta una cuestión fundamental: determinar quiénes están detrás de la circulación de estos documentos y hasta dónde alcanza el posible negocio de las identidades ajenas.